
Mujeres sobre dos ruedas: la presencia femenina en la ROCAM de São Paulo
En una especialidad policial marcada por las motocicletas, la movilidad y la exigencia operativa, las mujeres también forman parte de la historia contemporánea de la Policía Militar paulista. Su presencia refleja una transformación más amplia dentro de una institución en la que el ingreso femenino comenzó hace más de siete décadas.
São Paulo. — Entre el tráfico denso de una de las mayores metrópolis de América Latina, las motocicletas permiten desplazarse allí donde un automóvil puede quedar atrapado durante minutos decisivos. Esa capacidad de movilidad constituye la esencia de la ROCAM, las Rondas Ostensivas com Apoio de Motocicletas, una modalidad de patrullaje de la Policía Militar del Estado de São Paulo.
La propia Policía Militar explica que el programa de patrullaje con motocicletas está pensado especialmente para las grandes ciudades, donde la congestión puede dificultar una respuesta rápida. Su despliegue se orienta a grandes corredores de circulación y áreas definidas mediante información policial y análisis de la criminalidad.
La ROCAM tiene una larga trayectoria en São Paulo. Fuentes históricas sitúan su creación en 1982, inicialmente dentro del 1.º Batallón de Policía de Choque. En 1986 fue trasladada al 2.º Batallón de Policía de Choque, donde el empleo de motocicletas se integró con otras funciones vinculadas al policiamiento especializado.
De un cuerpo femenino separado a una policía integrada
La historia de las mujeres dentro de la Policía Militar paulista comenzó mucho antes de que pudieran verse agentes femeninas desempeñando funciones en distintas modalidades operativas.
Según la historia institucional de la corporación, el 12 de mayo de 1955 se creó el Corpo de Policiamento Especial Feminino, considerado pionero en América Latina. Estaba compuesto inicialmente por 13 mujeres y fue dirigido por Hilda Macedo. Sus primeras funciones estaban relacionadas principalmente con la protección de mujeres y jóvenes, un reflejo de las limitaciones profesionales impuestas a las policías femeninas en aquella época.
Con el paso de las décadas, aquella separación fue dando lugar a una participación femenina más amplia dentro de la estructura policial. La presencia de mujeres en el patrullaje con motocicletas representa una imagen muy distinta de aquellas primeras 13 agentes de 1955.
La existencia de hombres y mujeres dentro de la ROCAM ha sido reconocida incluso en intervenciones institucionales de São Paulo. En 2020, durante una sesión de la Asamblea Legislativa paulista, se hizo referencia expresamente a los “hombres y mujeres” que trabajan en las Rondas Ostensivas con Apoyo de Motocicletas en los batallones del estado.
Policía, motocicleta y ciudad
El trabajo sobre una motocicleta presenta características particulares. La finalidad de la modalidad ROCAM es precisamente aprovechar la agilidad del vehículo para desplazarse en escenarios urbanos congestionados y reforzar el patrullaje preventivo. Según la Policía Militar, existen diferentes formas de empleo de estas patrullas, desde equipos dedicados a determinadas vías hasta actuaciones por áreas y operaciones integradas con otras modalidades policiales.
Para las policías que desempeñan estas funciones, la motocicleta tiene además un significado simbólico: las sitúa en un espacio profesional que durante décadas estuvo asociado principalmente a los hombres. No se trata únicamente de vestir el mismo uniforme, sino de ocupar puestos operativos dentro de especialidades policiales tradicionalmente masculinizadas.
Esa transformación forma parte de una evolución institucional más extensa. Desde aquellas primeras policías de 1955 hasta las mujeres que hoy pueden desempeñar diferentes funciones dentro de la Policía Militar, la trayectoria femenina en la corporación permite observar cómo han cambiado los papeles asignados a las mujeres en la seguridad pública paulista.
Una institución también sometida al escrutinio público
La imagen de disciplina y especialización asociada a unidades policiales como la ROCAM convive con otra dimensión indispensable en una sociedad democrática: el control sobre la actuación de los agentes.
Las intervenciones de la unidad pueden ser objeto de investigaciones cuando existen dudas sobre el uso de la fuerza. En diciembre de 2024, por ejemplo, la Policía Militar abrió una investigación preliminar después de difundirse imágenes de una actuación de agentes de la ROCAM en la zona norte de São Paulo en la que un motociclista ya reducido y una mujer aparecían siendo agredidos. Según la información publicada entonces, los policías implicados fueron identificados y la institución comenzó a analizar las imágenes.
Este tipo de episodios recuerda que el debate sobre las fuerzas especializadas no se limita a su capacidad operativa. También incluye cuestiones de proporcionalidad, procedimientos, transparencia y rendición de cuentas.
Mujeres dentro de una transformación histórica
Más de setenta años separan a las primeras 13 integrantes del Corpo de Policiamento Especial Feminino de las policías que actualmente pueden encontrarse en las diferentes áreas de la Policía Militar paulista. En ese recorrido, la mujer dejó de estar circunscrita a unas pocas tareas consideradas específicamente femeninas para incorporarse progresivamente a funciones policiales más diversas.
La ROCAM ofrece una de las imágenes más visibles de ese cambio: mujeres uniformadas patrullando en motocicleta dentro de una modalidad concebida para responder a las particularidades de São Paulo y de otros grandes centros urbanos.
Su presencia no elimina las dificultades ni los debates que rodean al trabajo policial. Pero sí documenta una transformación concreta: un espacio profesional que nació y se desarrolló durante décadas bajo un predominio masculino cuenta hoy también con mujeres entre sus integrantes.
En las calles de São Paulo, entre sirenas, tráfico y motocicletas, esa presencia forma parte de una historia que comenzó en 1955 con apenas trece mujeres y que continúa escribiéndose en la actualidad.










